Lo que parece
Una conjunción elegante, especialmente cómoda en salas de reuniones.
Lo que es
No. Piuttosto che no significa “o”. Significa “antes que / en vez de”: expresa una preferencia.
Luego a alguien le pareció que oppure era demasiado sencillo y nació el piuttosto che disyuntivo: ambigüedad con americana.
La escena
Llega el consultor externo. Hasta el martes quizá ni sabía qué fabricaba la empresa. Hoy lleva acreditación VISITOR, un MacBook y la seguridad de quien factura al día lo que tú ganas en una semana.
Nueva diapositiva: tres círculos, dos flechas y un anglicismo. “Hay que trabajar el pricing piuttosto che los procesos piuttosto che la customer experience.”
Nadie sabe si ha propuesto tres alternativas o expresado preferencias. El director asiente. Tú preguntas: “Entonces, ¿cuál de las tres?” El consultor sonríe: “La cuestión no es elegir. Hay que pensar de forma integrada.”
A las 17:30 nadie sabe qué hacer el lunes, pero ya existe un PDF de 46 páginas que lo explica. Doce mil euros más IVA.
Clave de lectura
Naturalmente alguien dirá que la lengua evoluciona. Es verdad. Pero el argumento se usa a veces como una amnistía urbanística de la gramática: primero construyes la terraza ilegal y luego esperas hasta poder llamarla patrimonio.
El problema no es solo que moleste: destruye información. ¿Lunes o martes? ¿O lunes en vez de martes? Son mensajes distintos.
Si para entenderte necesito el tono de voz, el calendario y la posición de Mercurio, no has enriquecido la lengua. Simplemente te has explicado mal.
Oppure ya estaba ahí. Gratis. Funcionando perfectamente desde hacía siglos.
La lengua cambia. La leche también cambia si la dejas suficiente tiempo fuera de la nevera. No por eso te la bebes.
