Lo que parece
Una forma algo vulgar de decir: «Qué vergüenza». Pero una auténtica figura di merda exige algo más: tienes que haber construido personalmente tu desastre y haberlo hecho con absoluta seguridad.
Lo que es
Es el derrumbe público de la dignidad: la has cagado, todos se han dado cuenta y no existe ninguna frase capaz de devolverte treinta segundos atrás. Cuanto más intentas salir, más te hundes.
La escena
Saludas con entusiasmo a alguien que en realidad saludaba a la persona que estaba detrás de ti. Hablas mal de alguien y descubres que está a tu espalda. Mandas la captura de la conversación precisamente a la persona de la conversación. La figura di merda necesita testigos; internet la hace eterna.
Nota histórica
En 2003, Emilio Fede presentaba en TG4 la captura de Saddam Hussein y anunció imágenes del dictador iraquí. La realización mostró por error a Silvio Berlusconi. Su comentario fuera de antena, «Che figura di merda!», se hizo célebre tras aparecer en Striscia la notizia. En 2020 incluso dio ese título a su autobiografía.
Clave de lectura
La figura di merda es democrática: durante unos segundos borra cargos, currículos, seguidores y seguridad impostada. Las de los demás las recordamos; las nuestras las revivimos a las 3:27 de la madrugada.
